Allí donde solía gritar

|

- Creo que antes preferiría tirarse a una vaca que enrollarse conmigo.


Shakeb dixit.



- Los bocadillos a 3 euros son un mito, junto con los hombres heterosexuales y adorables sin novia, los orgasmos múltiples y los cocodrilos en las alcantarillas de NY.


Shakeb volvió a dixit.

"Y aún hoy, se escapa a mi control, problema y solución, y es que el grito siempre acecha..."

Until the sun goes down

|
.
Lo necesitaba.

Necesitaba mucho el alcohol.


Poder decir tonterías sin que nadie las recuerde pasadas unas horas, poder acercarte a los demás sin sentirte estúpida, hacer confidencias en un cuarto oscuro, decirle cosas que no te atreverías a decir, que no te duela nada de lo que pase o cuenten, dejar de pensar a costa de asesinar unas cuantas neuronas.


Hasta perder la noción del tiempo.



Until the sun goes down...







Estoy volviendo a sentirme identificada con LIT... y eso me preocupa... ya volvemos a empezar

How can you deal with rejection?

Es él

|
.
He aquí un hombre que es capaz de mostrarme su alma sólo con una palabra (o dos), que me hace sumergirme hasta olvidarme de dónde estoy, que me hace ilusionarme con pensar que aún quedan marineros que creen en el amor y besos apasionados bajo la lluvia, que me hace desear ser como las mujeres que pueblan sus páginas y sus pensamientos, que aprecia el misterio de una mirada seguida de un silencio, que sabe plasmar lo que es sentir que quieres que te encuentren.


He aquí el hombre que me ha devuelto la pasión por la lectura.



"(...) Tras añadir eso se quedó callada. Lo miraba de pronto con tanta intensidad que Coy volvió a moverse en la silla, incómodo. Habría dado cuanto tenía -una frase: en realidad no tenía nada- por ser un tipo atractivo, con clase, o al menos con el dinero suficiente para sonreír seguro de sí antes de poner su mano sobre la de ella, protector. Para decirle yo cuidaré de ti, pequeña, a aquella mujer a la que hacía un sólo momento había llamado maldita bruja, y que de pronto volvía a recordarle a la niña pecosa que sonreía entre los brazos de su padre en la foto puesta en un marco (...). Pero Coy sólo era un paria con un saco al hombro y a bordo de un velero que tampoco era el suyo, y estaba tan lejos de ella que ni siquiera podía aspirar a servirle de consuelo, o de última mano que oprimir antes de un hipotético viaje al final de la noche. Por eso sintió una impotencia amarga cuando ella contempló la distancia que separaba sus manos sobre el mantel y sonrió triste, como si lo hiciera a sombras, fantasmas y remordimientos. (...)"

Cómo jode cuando se te jode el día

|
.
Si contaras los segundos sabrías que casi siempre tardas 4 minutos... ah no, que no era eso lo que quería decir.

Probamos de nuevo.

Si contaras los segundos sabrías que casi siempre se te jode el día en cuanto abres el ordenador. O en su defecto cuando te enteras de algo que no quieres. Que en este caso, viene a ser la misma cosa.





Tesis de las fiestas, lo sé, soy consciente.
Pero una vez ya la has desvelado, aunque sea a un par de personas, deja de tener gracia.

¡Que se mueran los feos!

|
.
Tengo un cabreo enorme.


En esta vida de mierda si no eres guapa/alta/con pelo determinado (ejem)/delgada, ya te pueden ir dando por culo, que serás transparente siempre para todo el mundo.

Porque claro, quién cojones se iba a dar cuenta de que al lado de una ninfa hay un orco, quién.

Estoy harta de que la suerte me vomite en la cara. Siempre es lo mismo, que le den por culo a la fea, ¡que se mueran los feos! Maldita gente hipócrita.

Es que siempre igual, joder. ¿Por qué? cuando repartieron los dones, ¿qué mierdas me tocaron a mi? ¿la autodestrucción?, ¿el patetismo?.

Y para colmo, me duele mucho, muchísimo. Sedada para no sentir nada, para que no duela el pecho mientras te das cuenta de lo poco que eres, de lo poco que te aprecian por ser como eres. Que das asco por fuera y por dentro. Casi en la misma proporción. Que por mucho que intentes ser tu misma y todas esas sandeces que te dicen, la gente tendrá exactamente el mismo concepto de ti. Pasarán porque no eres lo suficiente, porque siempre serás un maldito plato de segunda, una aguantavelas y un mono de feria. Eso cuando no eres tan transparente que pasan por encima tuya y te ningunean como a un muñeco de trapo.

Se destruyó el último bastión de autoestima que me quedaba.

"No puedo notar si sólo estoy odiándome la cantidad normal o si estoy en un nivel ligeramente más alto de auto-asco"

Joder.